La autenticación biométrica resulta conveniente, pero los defensores de la privacidad temen que este tipo de seguridad vaya en desmedro de la privacidad personal. La preocupación es que se recopilen datos personales con demasiada facilidad y sin el debido consentimiento.
El reconocimiento facial ya es común en ciudades chinas, en las que sus ciudadanos usan esta tecnología para realizar compras de rutina, mientras que la ciudad de Londres es conocida por contar con numerosas cámaras de circuito cerrado.
En la actualidad, Nueva York, Chicago y Moscú están vinculando sus cámaras de circuito cerrado con bases de datos de reconocimiento facial para ayudar a la policía local en su lucha contra la delincuencia. Para reforzar estos avances tecnológicos, la Universidad Carnegie Mellon está desarrollando una cámara capaz de analizar el iris de las personas en medio de multitudes desde una distancia de 10 metros.
En 2018, se introdujo el reconocimiento facial en el aeropuerto de Dubái, donde los viajeros son fotografiados por 80 cámaras a medida que pasan a través de un túnel en un acuario virtual.
Otros aeropuertos de todo el mundo también cuentan con cámaras de reconocimiento facial, como los de Helsinki, Ámsterdam, Minneapolis-St. Paul y Tampa. Pero como toda esa información se debe almacenar en algún lugar, son cada vez más los temores que suponen la vigilancia constante y el uso indebido de los datos.
Preocupaciones de seguridad de los datos biométricos
Un problema más inmediato radica en que los hackers ven las bases de datos de información personal como objetivos. Por ejemplo, cuando se pirateó la Oficina de gestión de personal de EE. UU. en 2015, los ciberdelincuentes se apoderaron de las huellas dactilares de 5.6 millones de empleados del gobierno, lo que los dejó vulnerables ante el robo de identidad.
Almacenar datos biométricos en un dispositivo (funciones TouchID o Face ID del iPhone) se considera más seguro que confiarlos a un proveedor de servicios, incluso si los datos están cifrados.
Este riesgo es similar al que supone una base de datos de contraseñas, en la que los hackers pueden vulnerar el sistema y robar los datos con seguridad ineficaz. Las repercusiones, sin embargo, son bastante diferentes.
Si una contraseña se ve amenazada, se puede cambiar. Los datos biométricos, en cambio, seguirán siendo los mismos invariablemente.
Maneras de proteger la identidad biométrica
Debido a los riesgos a la privacidad y la seguridad, se deben tomar medidas de protección adicionales en los sistemas biométricos.
El acceso no autorizado se hace más difícil cuando los sistemas requieren varios medios de autenticación, como la detección de gestos naturales (como el parpadeo) y la correspondencia de muestras codificadas con usuarios dentro de dominios cifrados.
Con objeto de frustrar los ataques malintencionados, algunos sistemas de seguridad también incluyen en los datos biométricos características adicionales como la edad, el sexo y la altura.
El programa Unique ID Authority of India Aadhaar de la India es un buen ejemplo de esto. Iniciado en 2009, el programa de autenticación multietapa incorpora escaneos del iris y de las huellas dactilares de ambas manos (10 dedos), así como reconocimiento facial.
Esta información se vincula a una única tarjeta de identificación emitida a cada uno de los 1200 millones de habitantes de la India. Pronto, esta tarjeta será obligatoria para quienes accedan a servicios sociales en la India.
La biometría es un buen reemplazo para los nombres de usuario, como parte de una estrategia de autenticación de dos factores. Comprende lo siguiente:
- Algo que eres (biometría);
- Algo que tienes (como un token de hardware);
- Algo que sabes (como una contraseña).
La autenticación de dos factores es una combinación poderosa, en especial a medida que el uso de dispositivos IoT aumenta. Al adoptar un enfoque de protección por capas, los dispositivos de Internet protegidos se vuelven menos vulnerables a las filtraciones de datos.
Asimismo, usar un administrador de contraseñas para almacenar contraseñas tradicionales puede darte una medida de seguridad adicional.
Puntos clave de la biometría
En resumen, la biometría sigue siendo un método de identificación de identidad cada vez más utilizado por los sistemas de ciberseguridad.
La protección combinada de firmas físicas o de comportamiento junto con otras formas de autenticación proporciona una de las mejores estrategias de seguridad conocidas.
Al momento, es como mínimo mejor que el uso de una contraseña basada en caracteres como método único de verificación.
La tecnología biométrica ofrece soluciones de seguridad muy contundentes. A pesar de los riesgos, los sistemas son convenientes y difíciles de duplicar.
Además, estos sistemas continuarán su desarrollo durante un largo tiempo en el futuro.
